Por qué una entidad presta sin cobrar
El primer préstamo al 0 % es un gasto de captación. La entidad renuncia a los honorarios de un préstamo para conseguir los de los siguientes, que ya van a precio completo y con límites más altos: casi todas tienen niveles que suben a medida que devuelves.
Conseguir ese cliente no es fácil. Según AEMIP, en 2025 sus asociadas aprobaron el 16,30 % de las solicitudes de nuevos clientes. A la entidad le interesa que quien pasa ese filtro vuelva.
Saberlo ayuda a leer la oferta. La promoción es real y, en un préstamo de 300 € a un mes, te ahorra entre unos 57 € y más de 100 € según la entidad. También está pensada para que repitas.
Las condiciones que rompen el 0 %
El importe tiene techo y, a veces, suelo. El techo habitual son 300 €; unas pocas entidades llegan a 500 €. Menos conocido es el suelo: hay promociones que solo se aplican entre 250 € y 300 €, y otras solo por encima de 300 €. Si necesitas 150 € en una entidad con suelo, pagas honorarios desde el primer día. Pedir más de lo necesario para entrar en la franja también cuesta: devuelves más dinero en la misma fecha.
El plazo también tiene tope. Lo normal son 30 días, pero hay promociones limitadas a 15. Si tu ingreso llega el día 25, un 0 % a 15 días te obliga a pagar una prórroga o a retrasarte. La tercera fila de la tabla compara precisamente 300 € a 15 días.
El retraso se cobra aparte. Las penalizaciones publicadas van del 0,8 % al 1,5 % diario sobre el importe. Ejemplo de cálculo: con un 1 % diario, 300 € generan 3 € al día; diez días tarde son 30 €, más las comisiones que fije el contrato.
La prórroga es un servicio de pago. Aunque el préstamo fuera al 0 %, ampliar el plazo tiene precio, y varias entidades no lo publican en abierto. Pregúntalo antes de contratar; el día del vencimiento ya es tarde.
«Desde 0 %» deja la promoción en manos de la entidad. Alguna la condiciona a su evaluación: puedes ser cliente nuevo y recibir una oferta con intereses. Otra vende una suscripción mensual que da acceso a préstamos sin intereses; esa cuota es un coste y hay que sumarla.
En la herramienta, cada oferta indica su franja de importe y su tope de días. Si tu escenario se sale, calculamos el precio normal en lugar del 0 %.
El segundo préstamo enseña el precio real
Cada entidad aplica la promoción una sola vez. La tabla de esta página pone en la primera fila lo que devuelve un cliente nuevo y, en la segunda, lo que paga por lo mismo alguien que repite.
Esa segunda fila es la que deberías mirar si crees que vas a volver a necesitar dinero. Para 300 € a 30 días, la distancia entre la entidad con menor coste y las que cobran más supera los 40 €. Elegir el primer préstamo solo por el 0 % puede dejarte como cliente de una de las que más cobran después.
Encadenar primeros préstamos
La idea parece lógica: pedir un 0 % en otra entidad para devolver el anterior y pasar así varios meses sin intereses. Falla por tres sitios.
- La deuda no baja. Cada mes debes el mismo importe a alguien distinto.
- La lista se acaba. Las entidades con promoción son las que ves en esta página, y cada una evalúa tu solicitud. Con una tasa de aprobación del 16,30 %, la cadena se corta antes de lo que esperas.
- Cuando se corta, tienes una deuda que vence en días, sin promoción y con penalización diaria.
Si ya estás en ese punto, no pidas otro. Lee qué hacer si no puedes pagar y las alternativas a un minicrédito.
Lo que la ley exige a quien anuncia «gratis»
Hay dos normas en vigor. La Ley 34/2002 (LSSI), en su artículo 20.2, obliga a que las ofertas promocionales se identifiquen como tales y a que sus condiciones sean fácilmente accesibles, claras e inequívocas. La Ley 3/1991, de competencia desleal, considera engañoso (art. 22.5) describir algo como «gratuito» o «sin gastos» si el consumidor tiene que pagar algo más que el coste inevitable.
Llevado a un anuncio: junto a la palabra «gratis» tienen que estar el importe máximo, el plazo máximo y el requisito de ser cliente nuevo. Si no están, desconfía del anuncio. En esta página las condiciones van al lado de cada oferta por esa misma razón.
Un préstamo al 0 % queda hoy fuera de la Ley 16/2011
La ley de crédito al consumo excluye los créditos sin intereses ni gastos (art. 3). Por eso, el desistimiento de 14 días y el reembolso anticipado que esa ley regula no se aplican de forma automática a un primer préstamo gratuito: los derechos que tengas, los tienes por contrato.
El anteproyecto de nueva ley incluiría estos préstamos en su ámbito. Es una propuesta sin aprobar; la seguimos en nueva ley de crédito al consumo.